Dieta en enfermedades de la próstata

Dieta en enfermedades de la próstata

La hipertrofia de la próstata, o glándula prostática, afecta a casi la mitad de los hombres mayores de 50 años. En el curso de esta enfermedad, la micción es difícil. El tratamiento de la enfermedad de la próstata es muy eficaz en muchos casos, pero su eficacia puede aumentarse mediante una nutrición adecuada. La dieta en las enfermedades de la próstata apoya el estado general del cuerpo y aumenta los efectos del tratamiento tanto farmacológico como quirúrgico. La dieta en enfermedades de la próstata debe aportar todos los nutrientes necesarios.

Hiperplasia prostática benigna

La hiperplasia prostática (próstata) ocurre con mayor frecuencia en hombres mayores de 50 años. La próstata, como órgano glandular, produce la secreción que forma parte de los espermatozoides. La hipertrofia de la próstata, o glándula prostática, es un aumento del volumen de la glándula prostática, que comprime el cuello de la vejiga.

La enfermedad se acompaña de los siguientes síntomas:

  • micción frecuente,
  • presión constante sobre la vejiga,
  • dificultad para orinar
  • la necesidad de orinar por la noche mientras duerme
  • chorro intermitente de orina
  • larga duración de la micción,
  • dolor en la zona abdominal inferior.

La hiperplasia de próstata, si se trata adecuadamente, no es peligrosa para su salud. Sin embargo, muy a menudo los hombres ignoran los síntomas y no responden al tratamiento. Este fenómeno puede poner en peligro la vida ya que hay retención de orina, infecciones bacterianas, hematuria, formación de cálculos renales e insuficiencia renal.

Las causas del agrandamiento de la próstata. Es un hecho que el riesgo de hiperplasia benigna de próstata aumenta con la edad, pero también cabe destacar que la dieta y el estilo de vida también influyen en la enfermedad. Las causas inmediatas de la hiperplasia prostática benigna son:

  • envejecimiento del organismo masculino,
  • reducir la producción de testosterona,
  • aumentando el nivel de andrógenos.

¿Qué más puede contribuir al desarrollo de la enfermedad? Los factores que aumentan el riesgo de hiperplasia prostática son:

  • demasiada grasa animal en la dieta,
  • una dieta rica en productos altamente procesados,
  • Contaminación ambiental,
  • de fumar,
  • bebiendo alcohol,
  • Factores genéticos.

Además, un estilo de vida sedentario y poca actividad física contribuyen al crecimiento de la glándula prostática.

Nutrición en enfermedades de la próstata

Una dieta en enfermedades de la próstata debería proporcionar a los hombres todos los nutrientes necesarios, porque la inflamación en el cuerpo aumenta la necesidad de energía del cuerpo. De lo contrario, habrá desnutrición del cuerpo, una disminución de la inmunidad y un aumento en la incidencia de enfermedades bacterianas y virales. También debe proporcionar la cantidad adecuada de proteína saludable, que está presente en la carne de animales (aves, ternera, ternera), pescado (bacalao, merluza, salmón noruego), así como en la leche y sus productos (yogur natural, kéfir , suero de leche, queso blanco) y en huevos y legumbres (frijoles, soja, lentejas).

La proteína forma células en todo el cuerpo y es esencial para el buen funcionamiento del sistema inmunológico.

El cuerpo masculino debe recibir grasas, preferiblemente grasas vegetales (aceite de oliva, aceite de girasol, aceite de colza, nueces) junto con la dieta. Aportan ácidos grasos insaturados omega-6 y vitamina E, que eliminan eficazmente los radicales libres y protegen al organismo contra el cáncer. A su vez, el consumo de pescados grasos (atún, salmón noruego, bacalao) aporta ácidos grasos omega-3, que protegen al organismo contra el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, que son la causa más común de muerte entre los hombres.

Por otro lado, las grasas saturadas o animales, afectan negativamente la salud. Según la investigación, este tipo de grasa contribuye al agrandamiento de la glándula prostática. Entre los productos ricos en carbohidratos, lo mejor es elegir aquellos que contengan grandes cantidades de fibra, lo que tiene un efecto beneficioso sobre el funcionamiento de los intestinos, protege contra el cáncer y apoya el proceso de adelgazamiento.

La dieta de un paciente de próstata debe ser rica en los siguientes productos: pan integral (graham, centeno, baltasar), pasta integral, arroz integral, trigo sarraceno y grañones de cebada. Las frutas y verduras son una excelente fuente de vitaminas y minerales que apoyan el tratamiento de la próstata.

Se recomienda especialmente la presencia de los siguientes flavonoides y vitaminas:

  • Coles de Bruselas,
  • Tomates,
  • repollo,
  • pimientos verdes y rojos,
  • Espinacas,
  • espárragos,
  • fresas

Los alimentos ricos en zinc incluyen:

  • frijol,
  • germen de trigo,
  • guisante,
  • nueces,
  • cebolla,

Las vitaminas B6, B12, C, el ácido fólico y el hierro deben suministrarse al organismo con los alimentos, ya que previenen el desarrollo de anemia, que muy a menudo se asocia con el agrandamiento de la próstata. Por lo tanto, los hombres deben comer verduras de hoja verde (espinaca, lechuga, eneldo, perejil), pimientos verdes y carnes rojas como la ternera. El hígado y la morcilla son una buena fuente de hierro, sin embargo, debido a la alta presencia de colesterol en ellos, no se recomienda consumirlos, especialmente para personas que padecen aterosclerosis o tienen niveles altos de colesterol.

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